Planta artificial zamioculca de 70 cm de altura con maceta básica incluida. Su tallo grueso y hojas ligeramente curvadas le dan un aspecto muy realista.
Es una de las plantas más recurridas para regalar en aperturas de negocio, mudanzas o nuevos proyectos, gracias al simbolismo que se le atribuye tradicionalmente. Combina bien tanto en despachos y recepciones como en salones de estilo moderno, donde su porte compacto no resta espacio pero sí aporta densidad visual.
No pierde ni una hoja, no requiere agua ni luz, y su brillo se mantiene intacto sin necesidad de productos especiales para limpiarla.



















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